Te sorprendería saber que Novak Djpokovic sólo ha ganado el US Open una sola vez?
A primera vista, Flushing Meadows y su superficie de DecoTurf II parecerá hecha a medida para el número uno del mundo amante de las pistas duras. Y por la mayor parte, lo han sido. En 2007 con 20 años, Djokovic alcanzó su primera final de Grand Slam en el Open y ha vuelto a estar en esa posición cuatro veces más desde entonces.
Tiene un record de 50-9 en partidos en Nueva York y no ha perdido antes de semifinales en nueve años.
Sólo el estadio Arthur Ashe ha parecido ofrecer un escenario lo suficientemente grande y luces lo suficientemente brillante para los tenistas más ambiciosos. Y fue en Flushing Meadows en 2007 donde un joven atrevido Djoker consiguió levantar al publico con sus imitaciones de Rafael Nadal y Maria Sharapova. Pero fue en este mismo escenario que el público le dio la espalda en 2008 cuando acabó con el favorito del público, Andy Roddick, y le criticó después.
Finalmente, fue en Nueva York en 2011 cuando Djokovic dejó de estar a la sombra de Nadal y Roger Federer para siempre, al ganarles de forma consecutiva para llegar al titulo del Open. Después, para ayudar a conmemorar el 10 aniversario del 11S, se enfundó un gorro del FDNY en la ceremonia de entrega de trofeos. Su personaje de guasón se había retirado y en su lugar estaba un maduro campeón de 24 años que entraba su etapa dorada
En los años posteriores, Djokovic ha cumplido la promesa de ese momento, en todas partes excepto en el US Open. Ha sido número 1 durante 160 semanas, ha ganado tres veces en Open de Australia y dos Wimbledon desde 2011, logrando ambos de nuevo en 2015. A mediados de agosto tenia un record de 52-4 en lo que va de año. Pero Djokovic ha fallado en volver al círculo de ganadores en Nueva York. En 2012, perdió una final a cinco sets ante Andy Murray, en 2013 perdió una final a cuatro sets frente a Nadal, y el año pasado perdió en semifinales ante Kei Nishikori.
¿Qué le pasa entonces a Djokovic en Nueva York?
La primera y más simple explicación es medioambiental. Mientras que estuvo una vez inspirado por el estadio Arthur Ashe, recientemente le ha trastocado otro aspecto de la atmosfera, los remolinos de viento. Su final de 2012 ante Murray y en su semifinal de 2014 ante Nishikori, ambas fueron disputadas en ambientes especialmente ventosos y en ambos casos Novak fue quien más sufrió. Murray forzó a Djokovic a aguantar la brisa mientras atacaba, mientras que los golpes de Nishikori aguantaron mejor mientras atravesaban el viento.
“No estaba logrando empujar la pelota en la pista” explicaba Djokovic tras la derrota ante Nishikori. “No estaba balanceado”
La segunda explicación para las derrotas de último minuto en el Open es que cuando se enfrenta a los grandes partidos puede ser un poco demasiado sólido y estable. Para un jugador de la altura de Djokovic, ha peleado en las finales de Grand Slam. Su victoria en Wimbledon en Julio le puso a 9-8 en finales. Lo cual no compara a Federer (17-9), Nadal (14-6) o Serena Williams, que está en un increíble 21-4 en las finales de Slams.
Cuando la gente describe a Djokovic, a menudo usan la palabra cínico. Su juego es preciso, metódico, ultra-consistente con una fina mezcla de ataque y defensa. Juego tras juego, partido tras partido y año tras año, pone una barrera en la línea de base y reta a cualquiera a que la cruce. Djokovic llega a este US Open habiendo alcanzado 25 cuartos de final consecutivos en Grand Slam
Pero, ¿hay un lado negativo a su consistencia? ¿Es más complicado elevar tu juego cuando todo está en juego y tu rival tiene una carrera de 6 partidos consecutivos ganados? Con esos pensamientos en mente, Djokovic contrató al seis veces campeón de Grand Slam Boris Becker para ayudarle a afrontar los grandes partidos.
Su colaboración ha sido exitosa; Becker and Djokovic han ganado tres Slams juntos. ”Estoy muy agradecido que haya estado conmigo y mi equipo por casi dos años ahora” explica Djokovic. “ Es una leyenda de nuestro deporte. Es alguien que entiendo que tipo de retos he de afrontar tanto dentro como fuera de la pista. Creo que desde un punto de vista mental, ha sido un gran contribuyente a mi éxito”.
Aún así, las debilidades de última ronda se manifestaban de nuevo este año en Paris. Tras ganar 27 partidos seguidos durante la primavera, perdió el partido que más quería, la final de Roland Garros ante Stan Wawrinka, un jugador al que había ganado en 18 de sus últimos 21 enfrentamientos.
Jim Courier, con cuatro títulos individuales de Grand Slams dice que cuantas más finales juegas más estresantes se convierten. “Mi experiencia es que una vez que llegas a un cierto numero de finales te das cuenta de que grande es la diferencia entre una victoria y una derrota, lo cual agrega al peso del momento”
“Muchas veces como atleta te caes y sabes que has de aprender tu lección y seguir adelante, seguir luchando y seguir mejorando” dijo Djokovic tras su derrota en la final de 2013 ante Nadal. “Para eso estamos aquí y estoy convencido de que lo mejor de mi carrera está aún por llegar. Lo siento y lo creo. Y mientras yo lo crea tendré el fuego del amor por este deporte en mi. Y mientras eso esté presente y lo sienta voy a jugar este deporte con todo mi corazón.
Fue en el US Open 2007 cuando Djokovic perdió su primera gran final. Ocho años después sabe que el lugar en la lista de los grandes no se decide por cuantos partidos consecutivos gana o cuantos cuartos de final alcanza. Justo o injustamente se decidirá por sus records en el segundo domingo en un Slam. Este año con todo su corazón y su fuego aún encendido en busca de ganar su décimo gran título, regresa a Flushing Meadows, escenario de muchas de sus hitos y de sus recientes decepciones.
¿Te sorprendería si este año el número uno del mundo logra su segundo titulo US Open?
El número uno del mundo busca su título número 2
Tuesday, 25 August 2015 04:57 PM EDT
